Con la llegada de la primavera, muchas personas se sienten más cansadas de lo habitual. Es lo que se conoce como astenia primaveral.

Este periodo puede producir fatiga, falta de energía, apatía o dificultades para descansar. Nuestro organismo necesita adaptarse al calor, al aumento de las horas de luz, a los cambios atmosféricos y a la polinización.

La primavera, la sangre altera

En estas semanas podemos sentir una fatiga distinta a la que aparece después del trabajo o de un esfuerzo físico. El cansancio puede presentarse a cualquier hora y, en ocasiones, ir acompañado de desánimo o falta de motivación.

Los cambios ambientales propios de la estación obligan al cuerpo a reajustar sus ritmos y pueden afectar temporalmente al bienestar físico y emocional.

Síntomas físicos y psicológicos

Los síntomas más habituales asociados a la astenia primaveral son:

  • Cansancio general.
  • Falta de energía y fatiga muscular.
  • Alteraciones del sueño y somnolencia durante el día.
  • Dolor de cabeza.
  • Alteraciones del apetito.
  • Cambios de humor, irritabilidad o tristeza.
  • Falta de motivación.
  • Problemas de concentración y memoria.
Idea clave La adaptación a la primavera puede resultar más llevadera si cuidamos la hidratación, la alimentación, el movimiento y el descanso.

1. Hidrátate durante todo el día

Beber agua regularmente es importante durante todo el año, pero con la llegada del calor conviene prestar todavía más atención a la hidratación.

Mantener un consumo adecuado de agua puede contribuir a mejorar la vitalidad, cuidar la piel y prevenir molestias relacionadas con la deshidratación.

2. No dejes de practicar ejercicio

Aunque al principio pueda costar, la actividad física ayuda a activar el metabolismo, mejorar los niveles de energía y favorecer un descanso nocturno de mayor calidad.

Para mantener la motivación es aconsejable elegir actividades que nos gusten y adaptar la intensidad a nuestra condición física.

3. Elige alimentos nutritivos

No se trata de contar calorías, sino de priorizar alimentos que aporten nutrientes y ayuden al organismo durante el periodo de adaptación.

  • Cereales integrales.
  • Legumbres.
  • Frutos secos y semillas.
  • Germinados.
  • Aceite de oliva y pescado azul.
  • Frutas como aguacate o plátano.
  • Vegetales de hoja verde.

También conviene reducir los productos elaborados con exceso de azúcar, harinas refinadas y grasas procesadas.

Infografía para prevenir la astenia primaveral
Cinco hábitos sencillos para afrontar la primavera con más energía.

4. Reduce el tabaco, el alcohol y el exceso de café

La primavera puede ser un buen momento para revisar hábitos que sobrecargan el organismo. Reducir el tabaco, el alcohol y el consumo excesivo de café puede ayudar a disminuir la sensación de fatiga.

5. Descansa más si lo necesitas

Conviene escuchar al cuerpo y no angustiarse por necesitar más descanso. Acostarse antes, aprovechar el fin de semana o realizar una siesta breve puede facilitar la recuperación de energía.

En pocos días el organismo suele empezar a adaptarse a los cambios de la nueva estación. Si los síntomas persisten o empeoran, es recomendable consultar con un profesional sanitario.